Pozo de Jacob: Peligroso sistema de cuevas es una atracción para nadadores

Los atractivos acuáticos son visitados por millones cada año que van desde bucear cerca de las playas, hasta nadar por debajo de cuevas llenas de agua cristalina, sin duda actividades que nos permiten admirar la belleza de la naturaleza.

Pero no todos los destinos son tan tranquilos, pues hay algunos que desafían los escrúpulos de quienes buscan emociones fuertes, y en Texas podemos encontrar uno bastante único y aterrador, especialmente en el condado de Hays.

Se trata de un hermoso manantial de agua totalmente transparente y de poca profundidad ideal para toda la familia, pero hay que tener bastante cuidado, pues contiene lo que podría dividirse por opiniones un punto altamente peligroso o naturalmente maravilloso.

El pozo de Jacob, es el nombre dado a este punto del manantial natural que apenas tiene cerca de 10 metros de diámetro pero que difícilmente alguien conoce la longitud de su profundidad, que de hecho, a simple vista únicamente se puede ver un hoyo negro.

El pozo de Jacob ha sido un punto de diversión y curiosidad para uno, pero también ha cobrado varias vidas 

Si has de visitar alguna vez Austin, Texas, entonces deberías saber que solo una hora en automóvil puedes llegar a este pozo que es bien conocido incluso por los nativos americanos, y se trata de un pozo que forma parte de un depósito subterráneo mejor conocido como Acuífero Trinity.

LEER
Carnes vegetales ha empezado a conquistar las cadenas de comida rápida

Muchas personas gustan de sentir las sensaciones de adrenalina de tan solo nadar sobre esta o sentarse en su borde, pero algunos otros han intentado llegar al fondo del pozo sin éxito alguno.

Se dice que el fondo podría encontrar a más de un kilómetro de profundidad y que ha sido una experiencia bastante única para quienes han descendido hasta donde su equipo lo permite, pero también se han registrado personas que nunca pudieron regresar con vida.

Pero no culpemos a las nuevas generaciones de tener tal audacia, pues de hecho este pozo ha sido una curiosidad en documentos que datan del siglo XIX. El libro más antiguo que habla del pozo es el que lo ha nombrado como el pozo Jacob de Cordova de los primeros inmobiliarios de Texas.

Ahí lo describen como un pozo sin igual al tener un borde perfectamente redondo, es tan perfecto como para ser natural que parece haber sido “tallado por un gran artista”, el agua que pasa por encima de este es tan cristalina que hasta se puede encontrar un pin en el fondo.

Posiblemente desde aquel entonces a la gente le gustaba sentarse en su borde e incluso saltar para llegar lo más profundo que se pueda. Conforme llegaron las tecnologías de sumergimiento, las personas han llegado a explorar hasta 50 metros de profundidad.

LEER
Inventos que pueden salvar el medio ambiente

Actualmente, los buzos veteranos se han congregado para descender hasta encontrar cámaras subterráneas en lo más profundo. Se dice que llegar hasta ellas puede demorar hasta 5 horas de viaje de ida y vuelta, y que es tan complejo que solo los buzos certificados puede realizar el viaje.

Para el resto de los bañistas, se encontrarán carteles de precaución que dicen “Deténgase, evita tu muerte, no vayas más lejos” adornados con la figura de la muerte y varios hechos ahí relatados.

Los carteles mencionan que más de 300 buzos, incluyendo personas experimentadas e instructores han muerto en cuevas similares a esta. También menciona que antes de aventurarse se necesita mínimo estar entrenado y contar con el equipo profesional necesario.

Los siguientes hechos mencionados tratan a toda costa de causar miedo para el propio bienestar del bañista diciendo cosas como “Sin entrenamiento y equipo de buceo para cuevas, los buzos pueden morir aquí”, o directamente “Te puede pasar a ti”, ¿así o más claros?

“No hay nada en esta cueva que merezca la muerte, no vayas más de este punto” con esto concluye uno de los carteles de advertencia.

Y si las palabras de las personas de los locales no son suficientes para detener a los incautos, incluso hay vídeos de YouTube donde se ven a las personas casi morir tratando de llegar a la superficie luego de quedarse sin aire en el fondo oscuro de este pozo.

LEER
Nueva roca submarina nunca antes vista sorprende a los científicos

“Por un momento pensé que ese era el día en que moriría” menciona Diego Adame procedente de San Antonio, grabándose a los 21 años hundiéndose en Jacob, y teniendo que cortar la cuerda del lastre cuando ya le quedaba poco aire en los pulmones.

Estos son los coches más exclusivos y caros del mundo que solo podríamos soñar tener

El némesis de los coches autónomos: los ciclistas y sus movimientos impredecibles