España utiliza cada vez más nucleares pero también renovables

Si bien este 2020 fue un año difícil para España, no todo fueron malas noticias, pues nos enteramos que este año se batieron records en la generación de energías limpias.

Ha sido la Red Eléctrica de España quienes han revelado su informe anual, donde revela todo lo que debemos saber sobre el uso y generación de energía eléctrica en el país.

Sin embargo, no era de extrañarse que la energía nuclear continuara como la principal fuente de energía por décima ocasión, pero no por mucho.

En el informe claramente se puede ver cómo la energía eólica le pisa los talones a la nuclear por solo unas décimas, colocando a las energías renovables en números históricos con un 43.6% de producción.

Esto significa un aumento del 6.1% de producción a comparación de 2019 donde se posicionaba en 37.5% de producción anual.

Las noticias buenas no dejan de llegar, pues también la energía a carbón, otra de las más contaminantes, también están viendo su final como se esperaba.

Con solo 2% de producción este 2020, el carbón parece ir desapareciendo lentamente, mientras que la energía hidráulica va por la alza con un 11.9% y la eólica va en subida con 21.7%.

Pero pese a que las energías limpias están aumentando sus números, no podemos omitir cómo aún España depende de la energía nuclear que ha causado una gran consternación luego de ver desastres como la de Fukushima recientemente.

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La pandemia dejó su huella al registrarse una menor demanda de energía eléctrica

Estar más tiempo en casa significa consumir más energía, y pese a lo que se pueda pensar, de hecho la pandemia causó un leve descenso en la demanda de electricidad.

Y es que las empresas, fábricas, negocios, entre otros, pueden llegar a absorber mucho más de lo que hace todo un condominio familiar y eso lo demuestran los números en este reporte anual.

En total, se consumió 429 TWh, aproximadamente 5.6% menos que en 2019, donde se puede apreciar que 13.3 TWh fue la demanda de las islas y 236 TWh corresponden a la península.

Si bien ese 5.6% menos de demanda no es tan relevante, lo que sí es de interés es cómo ha sido producida esa energía, y qué medio fue la encargada de abastecer a la nación.

Y aunque tal vez estemos a un par de años para poder equilibrar la balanza entre la generación de energía nuclear con la renovable, hay que estar orgullosos de todo este avance que antes era impensable.

Esto se traduce en una menor emisión de CO2 a la atmósfera por la producción de electricidad que este 2020 se posicionó en una reducción del 27.3%, frente al 23% que se logró el año anterior.

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Analizando las gráficas

La Red Eléctrica de España nos ha regalado una infografía donde se puede ver la producción de energía del 2020 con respecto al año anterior.

Aquí observamos cómo la demanda de energía nuclear fue de un 22.5%, seguido por la energía eólica con un 21.7%, e sigue el ciclo combinado con un 17.8% y la hidráulica con un 11.9%.

Es entonces cuando encontramos la cogeneración representando un 10.8%, seguido de la energía solar fotovoltaica con 6.1%, otras energías renovables no especificadas significan el 2.1%, por encima del 2% del carbón.

Por debajo de esta encontramos la energía solar térmica, gas + combustible y otras no renovables que están entre el 1.9 y 1.7%.

La energía eólica, hidráulica, solar y otras renovables fueron las que claramente aumentaron su demanda a comparación del año pasado.

La nuclear, ciclo combinado, cogeneración, carbón y gas han disminuido, aunque hay otras energías no renovables que no están especificadas que demostraron un pequeño ascenso, pero en sí, vemos un buen panorama para el futuro.

Hasta ahora, las energías renovables que tanto sabíamos que eran necesarias, finalmente han salido de ese estado de estancamiento que parecía no terminar.

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Las consecuencias de frenar las energías renovables en 2019, una gran lección para España

Fue a consecuencia de la burbuja que las energías renovables que se habían impulsado como nunca en España finalmente quedaron en un estado de estancamiento cuando su precio se disparó por las nubes.

Con ello vino una gran crisis y la economía parecía desplomarse, entonces presidente Zapatero decidió frenar la llegada de las energías renovables, que no alcanzaron a retomarse debido a que Rajoy finalmente las abatió.

En ese año se hablaba mucho de las «primas de las renovables» de la que se habló durante muchos años, esto causó un gran revuelo de tan solo recordar cómo empresas empezaron a afectarse por los recortes, procediendo legalmente en su defensa ante los tribunales.

Entre recortes de subvenciones relacionadas con la producción de energía y pérdidas importantes, las empresas no paraban de acudir a los tribunales de arbitraje para poner una solución a esto, dado que una garantía de rentabilidad con la que se iba a sustituir el apoyo del gobierno no era lo suficiente, logrando un recorte de hasta 1.700 millones de euros.

Los expertos afirman que la transición energética mal planeada y sin estrategia fue la que causó gran parte del problema, y hasta 2019 tampoco había un plan concreto de cómo empezar a sustituir otros medios de generación de energía para abrirle paso a las renovables.

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Nucleares SI

Pero en verano de 2020 finalmente se vio un avance importante a esta transición cuando el Ministerio para la Transición Ecológica finalmente formalizara la ampliación de dos de sus centros nucleares para explotarlas al máximo, Vandellòs y Almaraz.

Esto no significa que las centrales nucleares sean impulsadas, sino que se trata de la antesala al cierre de las centrales nucleares, pero de forma planeada y organizada que se realizarían entre 2027 y 2035, un acuerdo estipulado en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que inicia este 2021 y contempla hasta el 2030.

En resumen, la central de Almaraz tendrá un permiso ampliado de explotación hasta noviembre de 2027 para el grupo I, mientras que el grupo II operaría hasta octubre de 2028, fecha de su cierre definitivo.

Para Vandellòs II, tendrá permiso de ser explotado por diez años a partir de julio 2020, que podría ser renovado nuevamente, pues su cierre definitivo está fechado para 2035.

Con este plan, desde luego viene la transición firme y ordenada hacia las energías renovables, que como vimos el año anterior, parece estar dando buenos resultados aunque aún es muy pronto para ver una tendencia.

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Así va el avance de la energía eólica y solar en España

Actualmente España se ubica entre los principales cinco productores de energía eólica, luego de Estados Unidos, Alemania, China e India, estimándose que su producción abastece a cerca de 12 millones de familias.

Y este gran avance se ha visto venir desde 2018, cuando la generación eólica fue impulsada dramáticamente en nuestro país, batiendo records principalmente en marzo de 2020 cuando se registró un repunte en la producción de energía por aire.

Se estima que 7.650 GWh fueron generados a principios del año, resultado en un total de 27.8 GW para la primera mitad del año, es decir, incrementaron un 10.4% a comparación del año anterior, 2017.

El potencial de la energía eólica entonces fue evidente, y aunque aún falta un largo camino para igualar a Alemania, el segundo país europeo líder en la generación de energía eólica, lo planes por convertirla en la primera fuente de energía española sigue su curso.

La Nuñez de Balboa

En paralelo, podemos ver también cómo crece la explotación de energía solar, y eso lo podemos ver en la planta solar fotovoltaica Núñez de Balboa, considerada la más extensa de Europa con 1.000 hectáreas que contiene 1.4 millones de paneles solares.

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Este gran avance hacia la energía renovable apenas vio la luz en abril 2020 cuando finalmente fue terminada, prometiendo una potencia de 500 MV que lo ubican en la planta fotovoltaica más grande del continente, superando los 300 MW del francés Cestas Solar Park.

La planta española promete producir hasta 832 GWh anualmente, que se estima proveería de energía a 250 mil familias, sin duda una gran inversión que se realizó con 227 millones de euros de presupuesto, entregados a 30 proveedores que pusieron su trabajo para construirla.

Sin embargo, las obras aún no quedan terminadas, pues aún hay planes para que logre subir su producción a los 2.000 MW para este 2022. Para ello se planea extender una segunda planta, la de Francisco Pizarro, que poco a poco irá superando a la de Núñez de Balboa.

Es cuestión de tiempo que la energía solar también se convierta en una de las principales fuentes de energía junta con la eólica, conjugándose perfectamente para el cierre de las plantas nucleares.

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